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En este post intentaremos dar respuesta a una pregunta muy frecuente, qué clases de anestesia hay y en qué se diferencian.

Anestesia local

En este tipo de anestesia sólo se actúa sobre una pequeña parte del cuerpo, aplicando un fármaco anestésico para evitar el dolor. Puede ser anestesia tópica si el fármaco se aplica en gotas (ojos), spray (garganta) o en pasta (piel), o infiltraciones de anestesia si se inyecta con jeringa y aguja en el área a intervenir. La suelen aplicar los propios cirujanos.

La duración del efecto de un anestésico local va a depender del tipo de anestésico (bupivacaina dura más que lidocaína), de la dosis total (a mayor dosis actúa antes y dura más el efecto), y de si se añade o no adrenalina, un vasoconstrictor que hace que se tarde más en eliminar el fármaco y que se suele asociar a los anestésicos locales buscando este efecto. En general un anestésico local suele durar entre media hora y dos horas, dependiendo de los factores mencionados.

Anestesia regional

Como su nombre indica, afecta a una región concreta, normalmente un brazo, una pierna, o la mitad inferior del cuerpo.

En función de la zona a tratar se pueden utilizar diferentes técnicas.

Si la intervención es sobre cualquier zona del miembro superior (hombro, codo, mano, etc.) o inferior (cadera, rodilla, pie, etc.) se puede realizar una anestesia troncular, si es de un solo nervio, o de plexo, si son varios nervios involucrados. El anestésico se inyecta en la zona del nervio/nervios que controlan la sensibilidad en esa región. Es más habitual en el miembro superior.

Otra técnica regional más utilizada consiste en puncionar la espalda, e inyectar el anestésico en la zona cercana a la columna vertebral en la que los nervios van a entrar en la médula espinal para llevar las sensaciones de dolor hacia el cerebro, bloqueando así la transmisión e impidiendo la sensación de dolor. Dentro de esta modalidad, a su vez, hay dos variantes:

  • Anestesia raquídea o intratecal.  La aguja atraviesa la duramadre, cubierta protectora de la médula espinal (que lleva las sensaciones de dolor al cerebro), y el anestésico se inyecta en el espacio por donde circula el líquido céfalo raquídeo (LCR), que baña y protege la médula espinal.

tipos de anestesia

  • Anestesia epidural. La aguja no atraviesa la duramadre, y el anestésico queda en la zona de entrada de los nervios en la médula, por fuera de la duramadre. Se suele colocar un catéter que permite la administración continua del anestésico (partos y control del dolor postoperatorio)

En todas las modalidades loco-regionales el paciente se encuentra despierto, y puede colaborar si fuera preciso.

Anestesia general

La anestesia general implica la ausencia temporal de la sensibilidad de todo el cuerpo, acompañada de pérdida del conocimiento, algo que suele preocupar a los pacientes. Es necesaria en intervenciones complejas. Saber a qué nos enfrentamos nos ayudará a estar más tranquilos por eso a continuación hablaremos de las diferentes fases de la anestesia general.

  • Inducción. El anestesiólogo administra los fármacos para conseguir la hipnosis, analgesia, amnesia y relajación (si se precisa).  En una anestesia general se pierde totalmente la conciencia, es lo que se llama la hipnosis y es como estar en coma inducido por los fármacos administrados. La hipnosis no supone estar insensible, para evitar el dolor el anestesiólogo administra un analgésico, normalmente un derivado mórfico.

En cuanto a la relajación, los relajantes musculares se suelen aplicar cuando la cirugía va a requerir que la musculatura del paciente esté relajada, o se va a colocar un tubo dentro de la tráquea para asegurar la ventilación del paciente.

El anestesiólogo monitoriza al paciente para controlar las constantes vitales y que la oxigenación, temperatura corporal, ventilación, etc., sean adecuadas durante todo el proceso. Para ello, coloca distintos sensores que conectan con los monitores que analizan las señales que llegan del paciente.

Una vez terminada la fase de inducción comienza la fase de mantenimiento.

  • Mantenimiento. Se continúa administrando los fármacos necesarios para que se pueda desarrollar la intervención de forma segura. Esta administración se puede hacer por vía venosa, anestesia T.I.V.A. (Total Intra Venosa Anestesia) o por vía inhalatoria en la que se aplican los fármacos mediante la máquina con la que se está ventilando al paciente. A la combinación de ambas se llama Anestesia Balanceada.
  • Despertar. Cuando la intervención termina, el anestesiólogo debe despertar al paciente. Para ello corta el suministro de fármacos por vía inhalatoria, y administra, si es necesario, antagonistas de los fármacos que había utilizado para que dejen de hacer efecto.

Cuando el paciente recupera el adecuado nivel de conciencia se retiran los dispositivos que se hubieran colocado para el control de la ventilación, y pasa a la Unidad de Reanimación, donde estará vigilado hasta la recuperación total de sus funciones.

Hoy en día es frecuente la combinación de Anestesia General y Locoregional , porque cada vez más las anestesias generales se complementan con un catéter locoregional para control del dolor en el postoperatorio, y una anestesia regional se suele acompañar de una sedación para que el paciente esté adormilado y tranquilo durante el procedimiento.

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