Saltear al contenido principal
Los Fijadores Externos En El Tratamiento De Las Fracturas

Los fijadores externos en el tratamiento de las fracturas

¿Qué es un fijador externo?

Son dispositivos utilizados en la estabilización ósea consistentes en un tutor externo (que va por fuera de la piel) y que se sujeta al hueso por medio de agujas o tornillos.

 

Ventajas de los fijadores externos como medio de fijación ósea

  • No entran en contacto con el foco de fractura, por lo que hay un menor riesgo de extender una infección localizada en el mismo. Es por ello que su uso es interesante en el manejo de fracturas abiertas o infectadas.
  • Se implantan rápidamente y de modo poco invasivo, lo que les hace útiles en el manejo de pacientes con traumatismos múltiples y con mal estado general.
  • Al ser externos, permiten realizar movimientos controlados sobre los segmentos óseos, por lo que son muy utilizados para la corrección de deformidades, ya sean congénitas o adquiridas.

fijador externo de hueso

De izquierda a derecha: montaje XCaliber híbrido, montaje XCaliber metadiafisario y montaje XCaliber de tobillo

Limitaciones de los fijadores externos

  • Su uso está limitado a pacientes colaboradores. Al haber una comunicación directa entre el exterior y el hueso (a través del tracto de los tornillos), existe un cierto riesgo de infección. Es importante que el paciente y su entorno se impliquen en el cuidado de los tornillos. Hace algún tiempo, MBA Institute preparó una guía para ayudar en esta tarea.
  • Algunos pacientes pueden no aceptar psicológicamente el ver cómo los tornillos atraviesan la piel.

 

¿Cuándo se utilizan los fijadores externos?

La fijación externa es una herramienta muy versátil, que permite abordar una gran cantidad de patologías. Entre ellas, podemos señalar:

  • Fijación de fracturas abiertas o con graves daños en las partes blandas.
  • Estabilización de fracturas en politraumatizados, incluyendo las de pelvis.
  • Tratamiento mínimamente invasivo de fracturas articulares.
  • Alargamientos óseos.
  • Manejo de infecciones óseas y tumores que requieren de resección ósea.
  • Otras indicaciones (distracción articular, fracturas en huesos pequeños, fracturas en pacientes esqueléticamente inmaduros, etc.).

Seguir leyendo: otros métodos de tratamiento de las fracturas.

Esta entrada tiene 2 comentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies
Volver arriba